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miércoles, 21 de octubre de 2009

El otro sendero (¿despistado?) de Hernando de Soto

Alberto Chirif

Para cualquiera que haya seguido el devenir político del Perú en las últimas décadas, le queda suficientemente claro que Hernando de Soto es el inspirador del planteamiento del “perro del hortelano” expuesto por el presidente García. La diferencia es sólo de estilo. Mientras éste se lanzó al tema con una propuesta agresiva desde la metáfora, que causó la indignación de muchos indígenas que rechazaron ser calificados de perros, aquél ha montado un espectáculo, con Bobby y otros indígenas traídos del Norte, con la intención de demostrar que la propiedad colectiva no es verdadera propiedad y que además constituye un freno para el progreso y la superación de la pobreza. La aparición de Hernando de Soto en este momento, post Bagua y en el contexto de unas mesas de diálogo (de sordos), indica que su relación con el presidente no sólo es ideológica sino también estratégica y tiene por finalidad insistir en las ideas que ambos comparten para ver si consiguen ponerlas en práctica. ¿Financia el gobierno este nuevo intento? ¿Lo paga la empresa privada? Éste es otro misterio del capital.
El video elaborado por de Soto está bien hecho y es un buena tentativa para reforzar los prejuicios de sus feligreses e impresionar a un público poco conocedor de la realidad de la Amazonía y de los pueblos indígenas, Jaime de Althaus a la cabeza, que dice haber descubierto que las comunidades no son la Arcadia que le habían pintado. ¿Quién le habrá contado tremenda mentira al periodista? ¿Algún antropólogo despistado? ¿O será fruto de recuerdos de infancia, en los que buenos salvajes habitan parajes edénicos? ¿Cómo puede ser una idílica la situación de pueblos indígenas diezmados por epidemias en la época de las reducciones misionales, que luego sufrieron el genocidio del caucho y la férula de patrones que los sometieron a feroz servidumbre y esclavitud, con castigos físicos incluidos que causaron muchas muertes? Esto último pasaba hasta los primeros años de la década de 1990 en el alto Ucayali (está bien documentado en libros y artículos y en un informe elevado al gobierno de entonces), y fue a raíz de un proceso liderado por AIDESEP que la gente fue liberada. ¿Cómo puede ser paradisiaca la situación de indígenas de las zonas petroleras y mineras, que tienen metales pesados en la sangre por encima de los estándares máximos permisibles determinados por la OMS ?

El mensaje del video es caritativo y consiste en señalar que los indígenas son pobres a pesar de estar sentados en un banco de oro, frase que don Antonio Raimondi jamás dijo, pero esto poco importa. Las trampas que pone a un público desinformado son varias. Una de ellas es la presentación de indígenas con vestidos que ya no usan cotidianamente. Aparece así un joven shipibo, líder de una organización urbana, con cushma, esa especie de hábito característico de varios pueblos indígenas, pero hoy muy poco usado, salvo por las mujeres ashanincas y, en algunas zonas, también por los hombres. Hoy ni siquiera en las comunidades shipibas es común ver un hombre con dicho vestido (las mujeres nunca lo usaron). Más manipuladora aun es la presentación de un grupo de hombres (aparentemente huitotos o boras), vistiendo unos faldellines de llanchama (especie de tela preparada con corteza de árbol) y con vistosas coronas de plumas. Se trata de un traje que ellos usan exclusivamente para fiestas tradicionales o para hacer demostraciones “típicas” a grupos de turistas. Digamos que en este caso es coherente que hayan usado esos vestidos para agradar a los turistas del instituto que lidera de Soto y, sobre todo, para demostrar al público que a pesar de “conservar su cultura, tienen ideas modernas y hablan del mercado”. Pero la cultura, que por cierto es dinámica y cambiante, es algo mucho más complejo que el uso de vestidos. Para seguir con el turismo, en el video se presenta a un grupo de boras de San Andrés, asentados en el río Momón, a minutos de Iquitos, que no es comunidad titulada, sino un pequeño grupo de personas desarraigadas por los patrones de su territorio, situado en el Putumayo y al norte de este río (Colombia), que eventualmente realiza algún espectáculo para los visitantes. Como éstos hay varios ejemplos, pero considero largo e inútil detallarlos.

La selección de las comunidades presentadas como ejemplo de que la idea de títulos mancomunados es un invento de líderes mal asesorados (como de Soto califica a Alberto Pizango, quien no ha hecho otra cosa que cumplir con el mandato de sus bases), es otra muestra de la poca objetividad del video. Maranquiari, por ejemplo, es un caso entre varios de los que se puede encontrar en el Perené, una cuenca sometida a intensos procesos de colonización desde la segunda mitad del siglo XIX, donde los pocos indígenas que han quedado en ese asentamiento se han casado con población colona y, efectivamente, han individualizado las tierras. Si la gente del ILD se hubiera tomado la molestia de buscar un poco más, apenas en los alrededores y en zonas de fácil acceso, hubiera encontrado otros ejemplos que ilustran mejor el problema de la tierra en la cuenca, sin necesidad de recurrir a la filmación de un asentamiento casi totalmente de colonos, en los cuales la presión de éstos y las imposiciones del mercado han llevado a la fragmentación y deterioro de la tierra, a la desaparición del bosque y de la fauna, a la contaminación del Perené (con la generosa contribución de las mineras que operan en la provincia) y al empobrecimiento de la gente. Por lo demás, el hecho de que muchos colonos tengan allí títulos individuales y sean pobres, demuestra lo contrario de lo que de Soto intenta probar en su presentación.

Otro ejemplo citado en el video es la comunidad awajun de Shampuyacu (no existe “Alto Shampuyacu”, como se la llama en el video), ubicada muy cerca de Nueva Cajamarca, en la cuenca del Mayo, en San Martín. En la zona donde ella se ubica, atravesada por la Carretera Marginal , existen muchas otras comunidades similares en problemática a la citada y miles de colonos que han desarrollado principalmente el cultivo de arroz. Animados por el mercado, muchos awajun han alquilado sus tierras a estos colonos mediante contratos que demuestran su poco conocimiento del valor de ellas en el mercado y su total ingenuidad de haber pensado que por ese medio lograrían mejorar su situación. Después de casi dos décadas, hoy ven el incremento de colonos dentro de sus tierras y comienzan a darse cuenta de su error, y algunos están buscando medidas que les permitan reapropiarse de ellas.

Los pueblos indígenas no son ahora, ni nunca lo han sido, colectivistas, pero sí basan su organización social en vastas redes familiares de reciprocidad, en las que intercambian bienes (principalmente carne de monte) y servicios (las llamadas mingas), que tienen como escenario un territorio ancestral, con una geografía propia, con nombres que identifican diferentes lugares que han sido el teatro de eventos históricos o mitológicos. Algunos han habitado en grandes chacras familiares (malocas), pero el trabajo de las chacras es individual familiar. Las purmas (chacras en abandono para que los suelos se regeneren) pertenecen a quien las trabajó, cosa que todos respetan. Antiguamente, una persona que moría era enterrada con sus bienes (vestidos, armas y otros), aunque aquí el sentido de la propiedad era místico y no mercantil. Esto ha cambiado, y hoy ningún muerto es enterrado con su radio, escopeta o motor fuera de borda, que ahora heredan sus deudos. Si alguien le ha contado a de Soto y a otras personas ajenas al tema que los indígenas eran colectivistas, los ha engañado o no conoce esa realidad. Hay cientos de etnografías que los productores del video podrían haber consultado sobre esta materia.

Los pueblos indígenas no están entrando al mercado: lo están hace muchos años, pero lo están en la única manera como el mercado lo permite en zonas marginales, libradas a la matonería de los más fuertes, amigos de las autoridades locales, con quienes trabajan al alimón para explotarlos. El Estado es un espectador activo, de esos que tiran piedras desde la tribuna al actor más débil y se solidariza con el opresor. ¿Qué hace para promover mejoras en educación, salud (reconozco como positivas las campañas de vacunación que se realizan de manera regular), producción, manejo de recursos y otros? Nada más que bloquear las iniciativas realizadas por AIDESEP o por instituciones de apoyo. La famosa nota 14, por ejemplo, barrera impuesta por el ministro de educación para el acceso a pedagógicos, impide, desde hace tres años, que jóvenes indígenas, víctimas de la pésima educación que han recibido en la escuela y el colegio secundario, ingresen al programa de Formación de Maestros Bilingües de la Amazonía Peruana (FORMABIAP), promovido por AIDESEP, y a otros institutos similares. El ministro castiga a las víctimas de la inoperancia de su sector.

No es que los indígenas no quieran ser profesionales. Precisamente AIDESEP montó un programa en este sentido hace una década, apoyado por la cooperación internacional, para que jóvenes egresados de los colegios se formaran en diversas disciplinas. Si el intento no produjo todos los frutos que se esperaba fue porque los estudiantes no pudieron superar las exigencias que les planteaba la educación universitaria por provenir de precarios colegios estatales.

Los programas de manejo de bosque son bloqueados, antes por el INRENA y ahora por el Ministerio de Agricultura, y los de manejo de cuerpos de agua de la selva baja, el principal recurso de esta región, por Produce y otros inútiles acompañantes. Precisamente el tema de los cuerpos de agua es una buena razón para explicar por qué la parcelación de las tierras no es una alternativa para la región y, por el contrario, el apoyo a grupos organizados de las comunidades es la única alternativa viable para manejar este recurso de manera sostenible, mejorar los ingresos de la población y proteger el patrimonio ambiental de la nación.

Si bien la visión presentada por el video es superficial y basada en prejuicios, hay un aspecto de éste que califico de irresponsable y hasta de criminal. Afirma de Soto que los títulos son “pedazos de papel que no tienen ninguna función” y que “sólo valen dentro de los linderos de la comunidad”. Esto es una invocación al zafarrancho de combate y al festín de quienes esperan, detrás de esos linderos, que se les dé el disparo de partida para lanzarse sobre su presa. Es cierto que los títulos tienen errores porque fueron hechos basándose en una cartografía deficiente y con instrumentos poco precisos o inadecuados para la región amazónica, pero éste es el problema de todos los títulos del área rural del país, incluyendo las concesiones mineras y de hidrocarburos y los nuevos latifundios que se van constituyendo. ¿Considera también de Soto que éstos son únicamente “pedazos de papel que sólo valen dentro de sus respectivos ámbitos”?

No, no es despistado el sendero de Hernando de Soto, sino que está claramente orientado para apoyar la política de este gobierno, diseñada para servir a empresas que ambicionan los territorios de los indígenas, a fin de poner en marcha diversos planes. De Soto declara ufano que el Perú se ha comprometido a respetar a las empresas mineras y petroleras para promover el desarrollo. Si los pueblos indígenas contaran con garantías similares y no tuvieran, además de todas las otras adversidades antes mencionadas, que defenderse de la agresión de empresas de hidrocarburos, madereras y mineras, y del autoritarismo oficial, sin duda podrían abocarse con mayor dedicación a construir un mejor presente.

Para terminar, una última cuestión relacionada con algo que, al parecer, tampoco de Soto conoce. De acuerdo a la Constitución , las comunidades nativas y campesinas “Son autónomas en su organización, en el trabajo comunal y en el uso y libre disposición de sus tierras, así como en lo económico y administrativo, dentro del marco que la ley establece” (Art. 89). El argumento, entonces, de que ellas están condenadas por una legislación obsoleta a permanecer eternamente como comunidades no es cierto. De hecho, los ejemplos que doy al comienzo de estas líneas demuestran lo contrario: que hay comunidades parceladas, que alquilan sus tierras y que en la práctica van perdiendo la propiedad de éstas. Son libres de hacer lo que quieran y nadie se los puede impedir, aunque las experiencias actuales demuestran que la pérdida de dominio sobre sus territorios sólo les proporciona ingresos miserables, que luego de gastados deja a los pobladores verdaderamente pobres, cosa que antes no eran, porque a pesar de tener magros ingresos en efectivo, disponían de recursos y de un medio ambiente sano para vivir bien. Los pueblos indígenas actualmente son libres de disolver su identidad parcelando sus territorios, pero también lo son para defender el legado de sus ancestros, a fin de trabajarlo dentro de otra visión de desarrollo basada en el respeto entre la gente y de ella hacia el medio ambiente.

Por tanto, queda claro que lo que quieren el presidente García y el Sr. de Soto no es impulsar una ley que dé libertad a los indígenas para enajenar sus tierras, sino promocionar la voluntad de los indígenas para que se desprendan de su heredad.

martes, 15 de septiembre de 2009

Pronunciamiento ORAU





De Soto en la Amazonía

Por Javier M. Iguíñiz Echeverría*
Por medios de gran difusión y con la maestría pedagógica que lo caracteriza, De Soto ha presentado un planteamiento sobre la problemática de la Amazonía. Una vez más, cabalgando sobre un problema peruano con repercusiones de alcance mundial, como ha sido esta vez la violencia en Bagua, vuelve a plantear su propuesta. Una ventaja inmediata de su incursión es que con su poder mediático contribuye a mantener en la agenda la situación de la región amazónica, asunto que corre el riesgo de quedar en la esfera judicial. Otra es que no pone en duda que la propiedad es de los amazónicos.
La propuesta es conocida en lo esencial: hay que convertir los activos de los pobres, esta vez ya no la vivienda urbana sino la tierra, en bien comercial para que el progreso económico llegue, esta vez a la Amazonía. La propiedad de los pobres debe ser alienable de algún modo, debe poder cambiar de manos. Pero, ¿qué hay de nuevo?
Grandes empresas
Detectamos dos novedades en los pequeños videos. Una es económica y consiste en que para De Soto los indígenas amazónicos no deben conformarse con generar pequeñas empresas; deben convertirse en grandes empresarios para contraponerse a las grandes empresas y negociar en igualdad de condiciones. Así al De Soto que había en García se añade el García que hay en De Soto. No aparecen ya atisbos del viejo recelo respecto del mercantilismo propio de las grandes empresas que era central en El otro sendero. Tampoco la acusación al capitalismo occidental de impedir su propia extensión al conjunto del globo terráqueo que había en El misterio del capital.
Cultura: una cuestión de poder
La segunda novedad es que la única manera de defender la cultura es con el poder económico que se logra creando grandes empresas. La cultura sería vista así como un subproducto de la competitividad en el mercado. La cultura sería la que se decide tener cuando se tiene dinero, ser propietario exitoso, para defenderla.
Suspicacias metodológicas
La pompa anunciando estudios previos no corrige la pauta de las publicaciones anteriores, esto es, la opacidad metodológica. En esta oportunidad se trata de la selección de opiniones rápidamente obtenidas de cuya representatividad no se tiene noticia.
También se repite esa opacidad que consiste en definir imprecisamente, de manera alusiva, la institucionalidad realmente existente en la Amazonía y que debe ser el punto de partida de cualquier propuesta de reforma. No hay “línea de base” dirían muchos ahora. La fiera defensa de las tierras cuyos actuales títulos según De Soto no tienen “ninguna función” debiera merecer algún análisis. ¿Alguien puede creer que es por títulos poco claros que se dan los conflictos con las mineras?
¿Aprender de lo éxitos en el pasado?
Finalmente, la referencia a los éxitos resultantes de la titulación pasada no tiene un sustento comprobado. Por el contrario, hay evidencias de que las experiencias más antiguas de titulación, las del Perú, por lo menos hasta ahora, no han resultado en ventajas, por ejemplo, crediticias para quienes han seguido la pauta COFOPRI. Siendo lo jurídico importante, un sesgo “juridicista” al problema de la propiedad engaña. Aún así, será mejor que recurrir irresponsablemente a las armas.
(*) Profesor del Departamento de Economía de la PUCP.

Fuente Diaro La República

jueves, 10 de septiembre de 2009

Entrevista a Margarita Benavides sobre el documental de Hernando de Soto

No veo por qué De Soto piensa que la propiedad comunal estaría reñida con el desarrollo económico
miércoles, 09 de septiembre de 2009
Margarita Benavides, antropóloga, experta en comunidades nativas, subdirectora del Instituto del Bien Común, opina sobre los planteamientos vertidos en el documental "El misterio del capital de los indígenas amazónicos" de Hernando de Soto.

Christian Reynoso

¿Cuál es su opinión del reciente documental de Hernando De Soto que plantea que los títulos otorgados a las comunidades nativas no funcionan, que no están claramente establecidos?
Mire, en primer lugar me parece que el discurso del referido video es bastante engañoso porque al comienzo el señor De Soto habla de que hay que dar seguridad a los territorios indígenas, hasta ahí todos estamos de acuerdo con eso, pero luego, el discurso toca el tema de la propiedad, específicamente el tema de la propiedad individual como una propuesta, en el caso de los indígenas amazónicos, para que sea su herramienta a su capitalización. Frente a ello mi opinión es que las comunidades nativas están demarcadas en áreas comunales y son propietarias de las áreas agropecuarias en forma comunal, entonces eso es una propiedad privada comunal y como tal podría ser también un instrumento para el desarrollo. No veo por qué De Soto piensa que la propiedad comunal estaría reñida con el desarrollo económico.

Él menciona que no existe la propiedad comunal porque según ha observado, todo se encuentra parcelado.
Él pone el ejemplo de la comunidad de Maranquiari Bajo, pero ciertamente es un mal ejemplo que no sirve para generalizar a todas las comunidades. Esta comunidad efectivamente está parcelada porque ésta se diseñó cuando ex trabajadores ashaninkas de la Peruvian Corporation en los años 50 o 60 decidieron independizarse y compraron terrenos por su cuenta. Y recién en el 2004 han conseguido su título comunal. Entonces sobre las parcelas ellos tienen un título comunal. Es una comunidad que tiene 190 Hc. en el Perené, que es una de las zonas más colonizadas donde las comunidades son las más fraccionadas que hay y donde ya no hay bosque. Eso no es un buen ejemplo ni representa a todas las comunidades de la amazonía que en promedio pueden tener unas 5 mil o 8 mil hectáreas. Existen comunidades que tienen hasta 20 mil Hc. y alguna más grande que puede llegar a 350 mil.

¿La propuesta de De Soto no concuerda con la realidad de la comunidades nativas?
Yo creo que se ha lanzado demasiado temprano a hablar sobre el tema sin un cabal conocimiento de la situación. Su modelo para títulos de propiedad urbanos no es aplicable para las comunidades, en todo caso, los indígenas amazónicos están involucrados en el mercado desde hace siglos y no se han beneficiado. Que deberían tener más capacidad económica, seguramente que todos los indígenas están de acuerdo en eso, pero no creo que la propiedad individual sea la manera de llegar a ello. Él da el ejemplo de Alaska en Estados Unidos. Yo he visitado, por ejemplo, a los Menominee en una reserva indígena en el estado de Wisconsin, que es uno de los pocos pueblos que han mantenido su territorio comunal porque hubo una ley a mediados del siglo pasado, para la parcelación y muchos lo hicieron pero ellos decían nuestros vecinos pueblos indígenas que han parcelado son mucho más pobre que nosotros, nosotros hemos logrado mantener lo comunal teniendo una gran empresa de manejo forestal, un gran aserradero, gente indígenas profesional muy bien preparada. Además la mayor parte de los integrantes de la reserva tenían empleo, trabajaban muy bien en sus bosques desde una propiedad comunal. Entonces hay que tener en cuenta que la agricultura, que menciona el señor De Soto, es una mínima parte en el caso de los indígenas. Mayor interés genera los recursos de bosques que ellos usan para diferentes actividades, así la forma de capitalizarse podría ser diversa. Los indígenas tienen gran cantidad de madera. Si tuvieran el verdadero apoyo y la verdadera seguridad sobre sus tierras sin que se les invada además de un apoyo empresarial y económico como ellos mismos piden en el video, estarían mejor. En las declaraciones de ellos en el video nadie habla de propiedad individual, más bien hablan de territorios para sus futuras generaciones. Entonces hay una manipulación en el discurso y eso es muy peligroso.

¿Son las comunidades nativas vulnerables con los actuales títulos de propiedad comunal que ostentan? En todo caso, ¿cómo debería ser el diseño de estos títulos?
Diría que habría que terminar de hacer el saneamiento respectivo, las linderaciones. De Soto dice que esos títulos, los comunales, son imperfectos o que no tienen valor, mientras que los de propiedad individual son los perfectos. Pero eso no es así, en el caso de los indígenas amazónicos sí es pertinente un título comunal porque adentro ellos pueden tener, algunos sus chacras, su parcela, además que muchas veces las chacras son rotativas donde hay grandes extensiones, hay derecho de uso de casas, de recolección, es decir un arreglo interno entre ellos. Por supuesto también hay la propiedad individual de ellos ahí, adentro, pero lo que marca el derecho, el uso y el sentimiento de propiedad al territorio o al derecho de uso se da por las redes sociales. Entonces, hacer parcelaciones crearía una ruptura.

De Soto afirma que el Convenio 169 es solamente declarativo y que es digamos, muy débil frente a los tratados y convenios internacionales.
El Convenio 169 es un Tratado de Derechos Humanos y es muy importante porque los países que lo han firmado y lo asumen como parte de su Constitución. La Constitución peruana considera todos los tratados de los derechos colectivos sobre los territorios.

¿De qué forma deberían capitalizarse las comunidades nativas?
Hay muchas formas de capitalizarse. Hay comunidades que tienen empresas. Por ejemplo, la comunidad de Shipibo de Callería tiene una empresa forestal de manejo de bosques. Los shipibos tienen una empresa de cerámica, de artesanías, en anteriores épocas han exportado, no sé si ahora todavía lo hagan. Ahora, claro, hay muchas que necesitan mayor capitalización y de repente mejores administradores, o que los indígenas mismos estén mejor preparados para administrar o gerenciar sus empresas pero esa capitalización se puede hacer sin que pongan en riesgo sus territorios. Que tengan una propiedad privada-comunal no niega que puedan tener empresas. Tampoco las organizaciones indígenas están en contra de acceder a mejores condiciones de vida y desarrollo en sus comunidades. Ellos están pidiendo mejores condiciones en educación, en salud, ingresos, pero no a costa de la contaminación de su territorio

Más allá del documental, ¿cuáles serían los problemas vinculados a la tierra y a la propiedad que viven actualmente las comunidades nativas y que además deberían ser parte de la agenda de discusión del gobierno nacional?
Terminar de titular las comunidades. Que haya más instituciones del Estado que, cuando hay alguien que no respeta los territorios indígenas intervenga porque a veces hay colonos que los invaden, entonces los indígenas van y buscan por acá y por allá y hacen sus denuncias y no hay una institución que pueda intervenir. El PETT, por ejemplo, decían que son una institución técnica y que ellos no intervienen en esas cosas. Las Direcciones Regionales Agrarias también, que no era su competencia, entonces no hay quien intervenga. Por otro lado en la misma costa que se supone es la parte más desarrollada del país, también se invaden tierras con títulos de propiedad y no pasa nada, o sea si a los invasores la policía no los saca en 48 horas tiene que iniciarse un juicio interminable.

Fuente: SER Noticias

martes, 8 de septiembre de 2009

El misterio del Capital de los indígenas amazónicos

Compañeros, dirigentes, lideres, lideresas, apus, estudiantes, maestros etc. Les envío el documental que ha elaborado, el sr. hernando soto, sobre el ministerio del capital de los pueblos indigenas de la amazonia peruana....
Sobre este asunto les ruego, que analisen bien ...yo como presidente regional de ORPIAN-P… me preocupa mucho por que al parecer el discurso de este sr. cuencide mucho al discurso de la política de Alan García...si ustedes se dan cuenta,,tiene mucha estrategia de hacer quedar mal...a lo dirigentes y de nuestras demandas, diciendo que estamos y somos mal asesorados .... mi pregunta a este señor del soto seria por que el cree...... que estamos mal asesorados.... nosotros no estamos reclamando barbaridades queridos hermanos...nosotros reclamamos que se respeten nuestros derechos constitucionales... que respeten y el gobierno cumpla los acuerdos del convenio 169 de la organización internacional son derechos constitucionales... yo me hago la pregunta si estamos mal asesorados,, entonces por que el mundo entero da la razón a nuestras protestas ahhhh por que entonces el gobierno a derogado del dl. 1090-1015-1064-1073.... que l pueblo viene demandando aaaah..
Cuál es la razón de este señor y su ong,, que viene con el cuentito de desarrollo ... no será que este señor Hernando del soto quiera utilizar este discurso para que debilite a nuestra fuerza de nuestros reclamos justos...
Con eso no quiero decir que rechazamos el desarrollo claro que si ,...queremos desarrollo sostenible equitativo respetando, lo derechos de los pueblos indigenas en l marco de respeto del convenio 169 de la declracion de la nacione unidades un desarrollo armonico.
Tampoco queremos que alguien de fuera... un criollo venga a imponer nuestro objetivo. Y cuales son nuestros objetivos hermanos y hermanas.
Objetivos
1. Representar los intereses históricos de todos los pueblos indígenas de la amazonía a través de la defensa de sus derechos y la canalización de propuestas.
2. Garantizar el respeto integral de la identidad cultural, el territorio y los valores de cada uno de los pueblos indígenas.
3. Viabilizar el ejercicio de la libre determinación de los pueblos indigenas, en el marco del derecho consuetudinario y el derecho internacional.
4. Promover la equidad de género y la capacitación
5. Impulsar la participación de la juventud indigena.
6. Fortalecer la educación bilingüe intercultural.

Ejes Estratégicos

· Territorio, ecología, recursos naturales y biodiversidad.
· Organización autonomía y gobernabilidad.
· Identidad cultural y desarrollo humano.
· Economía, administración y desarrollo sostenible.

Objetivos Estratégicos

· Territorios indígenas titulados y asegurados con recursos naturales manejados y aprovechados sosteniblemente.
· Pueblos indígenas fortalecidos y consolidados en la organización en ejercicio pleno y autónomo de los derechos consuetudinarios.
· Pueblos indígenas desarrollados con una economía sostenible con principios de reciprocidad, solidaridad y unidad.
· Pueblos indígenas con cuadros competentes identificados con su formación cultural, dirigiendo una política integral de los pueblos indígenas con un alto valor ético y moral.

Visión De Desarrollo

Los pueblos indígenas tenemos una concepción sobre lo que significa desarrollo, en la que se encuentra la dimensión de nuestros valores, donde se ejerce.
El poder colectivo de influir y controlar lo que ocurre en nuestro territorio, la forma como se administra nuestros recursos naturales manteniendo el equilibrio
Entre el hombre y la naturaleza.

Esto quería compartir mis queridos compatriotas analicemos y evaluemos para no pisar el palito...y trampa de este terco y sordo gobierno que no atiende nuestras demandas...


Cervando Puerta Peña.

Presidente de ORPIAN-P.

La organización regional de los pueblos indígenas de la amazonia norte del Perú comparte esta preocupación...espero comentarios al respecto, luego estaremos lanzando nuestro pronunciamiento exponiendo nuestro rechazo y queja a nivel local , nacional y internacional. Sobre lo mencionado.
Mil gracias.

Documental de Hernando de Soto:

Primera Parte:



Segunda Parte:



Tercera Parte: