miércoles, 17 de febrero de 2010

Tiembla Amazonía

El último reporte de conflictos sociales de la Defensoría del Pueblo, señala que en el mes de enero se registraron 260 conflictos sociales, cinco menos en relación al mes de diciembre del año pasado.

Asimismo, se dice que el 50% de los conflictos activos se encuentran en proceso de diálogo. ¿Estaremos avanzando? Si bien el diálogo es un primer e importante paso para resolver estos conflictos sociales, ¿cuántos de estos llevan años o meses y todavía no son resueltos? ¿Qué se viene haciendo para prevenir el estallamiento de la violencia como podría ocurrir con algunos conflictos en la Amazonía?
Tres bombas de tiempo
Hace dos días, La República alertó sobre la posibilidad de tres levantamientos indígenas. El primero de ellos se reporta en la zona fronteriza del Cenepa (Amazonas), que es territorio habitado por población Awajun y Wampis, donde los nativos se enfrentan a la ilegal presencia de la minera Afrodita con el objetivo de proteger el Parque Nacional Ichigkat Muja y la Reserva Comunal Tuntanain. Este conflicto social es informado por la Defensoría del Pueblo desde diciembre de 2008. Ante esta situación, como medida de fuerza para que sus demandas sean por fin atendidas, los nativos de esta zona del país han convocado a una movilización para el 22 de febrero próximo.
El segundo conflicto lo encabezan las Federaciones indígenas Secoya (Airo Pai) y Kichwa del Alto Putumayo (frontera con Ecuador y Colombia), quienes se oponen al ingreso de la empresa PETROBRAS para la explotación del lote petrolero 117 porque éste se superpone a la Zona Reservada Güeppí y a las Reservas de Napo Tigre y Napo Curaray en proceso de creación. Este conflicto tiene casi un año informado por la Defensoría (desde marzo de 2009), pero tampoco se avanza en su solución.
Por último, el tercer caso se da en el sur de la Amazonía (entre Cusco y Madre de Dios), donde la etnia Harakmbut intenta impedir que la petrolera Hunt Oil Company ingrese a explotar los recursos del lote petrolero 76 porque afectarían la reserva de Amarakaeri. Este conflicto lo analizamos en el infodiario “Reserva Amarakaeri vs. Hunt Oil y Repsol” el mes de octubre del año pasado, pero la Defensoría ya lo informaba en agosto de ese mismo año.
¿De qué se trata?
Los tres conflictos amazónicos señalados tienen dos características similares: la ausencia de diálogo (consulta previa) del gobierno con la población para llevar a cabo las concesiones mineras y petroleras en territorios amazónicos de gran impacto ecológico (santuarios y reservas naturales) y la falta de planes de demarcación territorial previos al otorgamiento de estas concesiones. Además, como se observa, estos casos llevan más de medio año en agenda y no tienen procesos de diálogo.
¿Qué explica esta situación en la Amazonía? Según el texto, Amazonía Peruana al 2021, las propuestas de “desarrollo” para esta zona del país vienen conformando un nuevo ciclo de explotación desenfrenada de sus recursos, donde las consecuencias sociales y ambientales no son tomadas en cuenta, mientras que las económicas son vistas desde al ángulo solo de la ganancia. Por esto, restablecer el diálogo en estos tres casos es indispensable y, al mismo tiempo un reto, pues la sombra del Baguazo crea dudas en la población respecto a que si realmente se puede alcanzar algún consenso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario